Por qué contamos sin micro

Uno de los principios fundadores de los Cuentos Encandilados es el compromiso de contar sin micrófono, de viva voz.

  • Contar con micro falsea nuestras voces, las debilita, nos hace dependientes de una muleta electrónica y retrasa nuestro crecimiento como narradores orales.
  • Si tenemos la la voz pequeña, como narradores nos interesa aumentar su potencia, y  nos entrenamos sin micro para ese fin. Estas veladas al aire libre se crearon entre otras cosas como gimnasio de la voz.
  • Contar de viva voz es una de las claves de  la naturalidad y belleza de las veladas.
  • Contar de viva voz  es la manera secular de contar en la plaza pública. Así  lo hacían los aedos griegos, los trovadores provenzales, los clérigos vagantes, los goliardos… y nuestros abuelos en el quicio de sus puertas. Así lo hacen aún los seanchaí irlandeses, las mujeres bereberes en sus patios del Rif, los contadores marroquíes en la plaza de Jemaa el-Fna. Contamos de viva voz para  perfeccionar nuestras voces y recordar a los artistas de calle que nos precedieron.

El viernes 4 de septiembre de 2015 acordamos hacer una excepción con algunas personas mayores, porque su voz no llega a las últimas filas  y no puede forzarse. Y con las personas que por una discapacidad física real no puedan alzar más la voz.  Para ellos prima el principio de convivencia e intercambio, que es otro de nuestros objetivos fundadores. Nadie va a quedarse sin contar por causa de una dificultad física.

Al resto de Encandiladoras y Encandiladores se les pide el compromiso de contar sin micrófono. Si tenemos una  afonía pasajera es mejor contar en otra velada, cuando nuestra voz mejore.

La aparición de un micrófono puede tentar  al resto de narradores a usar esta muleta, por eso tenemos que comprometernos con este principio o estropearemos la naturalidad a las veladas y las convertiremos en un  karaoke.

¿Estáis dispuestos a contar de viva voz?